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martes, 16 de agosto de 2011

#Alma Desvocada.

La rutina, si otra vez la rutina, tan osca y descarada, aburrida... He roto con el pasado. Y quizá el presente impactante me descoloque, pero, sentir esa adrenalina... no la típica que sientes cuando te lanzas al vacío y el estómago te cosquillea, no, es una adrenalina más profunda, cuando sientes el que el corazón late demasiado rápido como para oír tus propios pensamientos, porque, qué demonios, no necesitas oír nada... solo SENTIR... sentir sus caricias sobre tu cara en una noche de verano que la acompaña la lujuria el descontrol y sustancias que alteran tu mente, pero, alrededor de todo ese descontrol, está aquella caricia, aquel beso, sigiloso y sutil, en la oscuridad más eterna, pretendiendo no ser escuchado, solo él y yo podíamos sentirlo, y fue tan clandestino, tan arriesgado, tan prohibido y desenfrenado que se convirtió en la sensación que cruzaba cada noche mi almohada.
#Que el recuerdo de sus besos me lleve hasta la locura.